Cómo Facebook sabotea tu felicidad

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Esta época del año siempre me ha llamado la atención por la carga emocional que trae envuelta en villancicos, sonrisas y decoraciones. Te gusten o no las fiestas del mes de diciembre, reconoces que la gente en general esta más sensible de lo normal. De la nada está “de malas”, discute por tonterías que en otro momento no tomaría en cuenta, y hasta maneja agresivamente. ¿Lo has notado?

Son épocas en las que recordamos a los que se han ido, lo que ya no tenemos, o lo que nos gustaría tener y vivir, entre otras más. Muchos estamos más sensibles y susceptibles, que el resto del año.

Unido a este estado de ánimo, algo que hacemos y que contribuye a mantener o agudizar nuestras emociones negativas es, Facebook.

Esta era digital, en la cual internet y las redes sociales nos brindan un sinfín de maneras de matar el tiempo, hace que pasemos más de lo que deberíamos observando pasivamente lo que los demás hacen e inevitablemente, comparándonos con ellos.

Lo interesante del video son las comparaciones que hace el protagonista con su vida y la de sus amigos. Lo que come, su relación no tan amorosa, etc. También toca un punto importante: tu vida real puede ser completamente diferente a la que construyes en línea. A pesar de que mucha gente gasta demasiada energía manteniendo este espejismo, no creo que todos los que usan Facebook, mientan.

Cómo dice Immanuel Kant:

“Vemos las cosas no como son, sino como somos nosotros.”

Hay un lenguaje y una manera de comportarse específicos que se usan en las redes sociales, y esto puede gustarte o no, pero sí creo que es una magnífica manera de conectar y compartir con los demás.

Sabemos que a todos nos pasan cosas buenas y malas, tenemos mejores y peores años. Curiosamente ignoramos este hecho cuando entramos a Facebook, y leemos sobre los logros de nuestros amigos, lo divertido que se la pasan y los viajes que hacen. En resumen, estamos seguros que ellos son más felices que uno, según el artículo de Slate.

“Lo que Photoshop logra hacer por las fotos, Facebook lo logra por nuestras vidas en línea.”

Los dos crean realidades imposibles de obtener, una fantasía de perfección o constante felicidad. Y, en cierta medida, Facebook existe justo para eso. Fue creado para compartir lo bueno, no lo malo. Los logros, no los fracasos. Las bodas, no los divorcios. El hecho de que sólo exista un botón para darle like a las cosas y no uno de dislike para reprobarlas, lo dice todo.

No leemos lo que la gente comparte, no vemos los videos, solo estamos mirando superficialmente o “escaneando” 

Entonces, ¿cómo podemos estar en Facebook sin sentirnos mal? Pasemos de ser observadores pasivos, a miembros activos. El estudio de Carnegie Mellon publicado en The New Yorker, muestra que ser un observador pasivo tiene un impacto casi siempre negativo, causando envida y resentimiento. No leemos lo que la gente comparte, no vemos los videos, solo estamos mirando superficialmente o “escaneando” por todas las fotos e información que vemos y sacando conclusiones, de las cuales muchas no son reales y nos acaban afectando. En cambio, si tenemos una actitud activa en Facebook, conectamos con nuestros contactos, compartimos información y nos involucramos en lo que la gente sube y dice, esto nos hará sentir mejor y más satisfechos. Conectar en vez de observar.

Hay que hacer un honesto auto chequeo cada vez que estemos en las redes sociales. Ojo, esto aplica también para Instagram, Twitter y hasta LinkedIn. ¿Cómo me siento? ¿Qué pienso al ver las fotos o estatus de mis amigos?¿Me da gusto o me hace sentir mal? Sin darnos cuenta estar sumergidos en las redes sociales, contribuye a sentirnos mal. Compararse con la gente es algo completamente normal y todos lo hemos hecho en algún momento, pero hacerlo compulsivamente, no va a traer nada benéfico.

Hay que aclarar que el malo del cuento no es Facebook, o las demás redes sociales. Lo negativo es lo que nosotros sacamos de la experiencia de estar en Facebook, lo que vemos, percibimos y sentimos.

Como padres, nuestra prioridad (y responsabilidad) es estar lo mejor posible para nuestros hijos. Si algo nos esta haciendo sentir mal lo mejor es tomar distancia y analizar lo que sucede. Incluyendo nuestra manera de usar, Facebook.

REFERENCIAS

Artículo. The New Yorker. Septiembre 10, 2013 Cómo Facebook te hace infeliz.Maria Konnikova

Artículo. Slate. Enero 26, 2011. La red Anti-Social. Libby Copeland

 

Mamá Gallina

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