Los berrinches: El primer paso para su inteligencia emocional

0
2480

Si hay algo que nos pone muy nerviosas es que nuestros pequeños angelitos hagan berrinches. No sabemos qué hacer: ¿Ceder? ¿Ignorarlos? ¿Qué se debe hacer en estos casos? ¿Cómo le ayudo? Antes de salir corriendo, hay que entender por qué se dan y lo más importante: entender que son en el desarrollo de su inteligencia emocional.

Los berrinches son la única forma que tienen nuestros hijos para expresar lo que sienten. No lo hacen para lastimarte ni para hacerte quedar mal enfrente de tu familia; están expresando una emoción, algo que les falta o les duele y en ese momento de su vida es literalmente la única manera en la cual saben expresarlo. Aclaro que hablo de niños pequeños, si tu hijo es mayor de 5 o 6 años y reacciona así, sus razones son diferentes y hay que buscar qué esta pasando. Los niños de 1 a 3 años aún no saben cómo poder manejar emociones y, mucho menos, encontrar una solución. Si a nosotros nos cuesta trabajo canalizar lo que sentimos y manejar nuestras frustraciones ¡imagínate a ellos! Hay que tenerles un poco más de paciencia cuando hagan sus berrinches y preguntarnos ¿qué es lo que me trata de decir mi hijo a través de este berrinche?

Todo niño que hace un berrinche esta encontrando una mala manera para decirte algo importante acerca de ellos. Hay que ver más allá de su mal comportamiento.

Ámalos cuando menos lo merecen, porque es cuando más lo necesitan.

Otro punto interesante, es analizar qué es lo que a nosotras más nos molesta más al presenciar un berrinche. ¿Te sientes agredida? ¿Te causa miedo y ansiedad? Ser papás pone espejos de nosotros mismos  en nuestros hijos, y a través de lo que ellos hacen, nos podemos conocer mejor. Si no nos tomamos de forma personal sus berrinches, seremos mucho más empáticos con nuestros hijos y, en el camino, entenderemos algo que no sabíamos de nosotras.

Es importante que nuestros hijos sepan que los vamos a querer siempre a pesar de que hagan berrinches, estén enojados, contentos o tristes. Las emociones son sólo eso, emociones, no son ni buenas ni malas. Nadie puede evitar sentirse de cierta manera ante lo que le pasa, pero sí está en nuestras manos saber qué hacer con ellas. Por ejemplo, una buena manera de canalizar las emociones de enojo es darles a tus hijos un juguete o almohada especial para esos momentos. De esta manera se pueden desahogar en vez de pegarle a alguien.

¿Cómo los podemos ayudar a manejar sus emociones?

Aprende a contenerlos. Explícales que sabes que están muy frustrados y enojados, que los quieres mucho, pero que no va a poder tener X o Y en ese momento. El punto de hacer esto es que sepan que no pasa nada si sienten emociones negativas, pero lo que no pueden hacer es reaccionar  lastimando a los demás. Lo sí deben es sacar esas emociones contigo y ya que haya bajado la intensidad, podrán hablar sobre lo que pasó. Esto no significa que vas a ceder, los niños necesitan límites, pero si lo acompañas en su frustración tu hijo aprenderá que ésta es la manera correcta de resolver problemas.
Dales un lugar seguro en el que puedan físicamente sacar su enojo. No reprimas sus emociones, pero llévalos a un lugar en el que no se lastimarán si explotan. Si están en un lugar público, una buena idea es llevarlos al coche, y que ahí se desahoguen.
No tengas miedo de poner límites. Los niños necesitan saber quién es la autoridad (amorosa) de la casa y qué pueden o no hacer. Les da seguridad y tranquilidad estar en un lugar en dónde las cosas se puedan predecir. Un niño con límites acaba sintiéndose más seguro y en paz.
Una cosa es tener un berrinche, llorar y tirarse al piso, y otra es pegarle al hermano o romper algo. Si tu hijo tiene esas actitudes, debes ponerle consecuencias a sus actos. Algo muy práctico es escribir los actos, por ejemplo pegar y al lado su consecuencia. Leelo con él o ella y que sepa que eso va a pasar si lo vuelve a hacer. En el momento que pase, lo llevas a la cartulina, lees tranquilamente la consecuencia y la cumples. Lo más importante para quitar actitudes negativas es ser consistente y cumplirlas siempre, no unas veces si y otras no porque te quita autoridad y la actitud no va a cambiar.
Les recomiendo ver este video sobre los berrinches ¡y suscríbanse al canal!

Comentarios